LA CONTROVERSIA DE LOS ANTIDEPRESIVOS

El día 20 de junio del 2020 se publicó un artículo científico en Molecular Psychiatry bajo el título The serotonin theory of depression: a systematic umbrella review of the evidence. Los resultados y la relevancia de este estudio han sacudido al mundo de la salud mental.


Durante casi 30 años, la psiquiatría ha afirmado que la depresión es resultado de un desequilibrio bioquímico de serotonina por lo que han promovido los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina ISRS como la solución a dicho trastorno.


Millones de personas han tomado esos medicamentos basados en la hipótesis de la serotonina. Medicamentos con efectos secundarios importantes que han hecho creer al 90% de los encuestados que la depresión es un asunto bioquímico y nada más.


Las farmacéuticas han hecho enormes fortunas con estos medicamentos y han generado incentivos en los médicos y sus asociaciones para que las prescriban más y más, al punto de que 14% de los estadounidenses toman dichos medicamentos.


¿Pero qué arrojó el estudio y porqué es tan importante? Lo que arrojó es que no hay evidencia de que la serotonina sea la causante de la depresión, ni que los antidepresivos hagan lo que aseguran hacer, corregir el desequilibrio bioquímico. El estudio y sus resultados son tan importantes primero porque es una revisión sistemática exhaustiva de la investigación científica y segundo porque sus resultados desmontan la explicación que por casi 30 años se ha venido dando de la depresión y la forma de tratarla.


Los autores concluyeron en una entrevista:


“Nuestra opinión es que a los pacientes no se les debe decir que la depresión es causada por niveles bajos de serotonina o por un desequilibrio químico, y no se les debe hacer creer que los antidepresivos funcionan al atacar estas anomalías no comprobadas. No entendemos qué le están haciendo exactamente los antidepresivos al cerebro, y dar a las personas este tipo de información errónea les impide tomar una decisión informada sobre si tomar antidepresivos o no”.


Este estudio viene a respaldar lo que desde hace años autores e investigadores han venido diciendo; la evidencia de la efectividad de los antidepresivos es mínima comparada con el placebo y los journals (revistas científicas) y las farmacéuticas han rechazado y marginado la investigación que muestra la ineficacia de dichos medicamentos que algunos consideran no ser mayor a la del placebo.


La crisis de credibilidad que esto implica para la psiquiatría, para las farmacéuticas y para los journals es importante y lamentable. Esta información puede desalentar la atención que muchos pacientes necesitan. Sin embargo, también hay una oportunidad importante. Los autores del estudio que mencioné al principio señalan que la hipótesis del estrés y de eventos traumáticos es la que más apoyo tiene en la explicación de la depresión, y con ello es importante recordar que la terapia psicológica, cambios en el estilo de vida y el autocuidado han mostrado ser efectivos en el manejo de la depresión.


Es decir, no es conveniente ni apropiado ver a la depresión como una enfermedad causada por un desequilibrio bioquímico, sino como una respuesta a situaciones que se dan en la vida que representan una oportunidad para afrontarlas, superarlas y crecer. Las dificultades, los retos, e

incluso las situaciones desafortunadas o lamentables representan la posibilidad de aprender sobre nosotros mismos, el mundo en el que vivimos y para desarrollar sentido y propósito en la vida.


Los resultados de la investigación que les he compartido apuntan a que no es verdad la hipótesis bioquímica de la depresión, pero eso no quiere decir que la depresión no tenga relación con tu cuerpo. Aún necesitamos saber más cómo los neurotransmisores como la dopamina y la epinefrina, los procesos inflamatorios, y hasta la flora intestinal están involucrados en la depresión. Estos resultados nos invitan a retomar una visión bio-psico-social-espiritual de la salud mental. El ser humano no puede ser reducido solo a equilibrios y desequilibrios bioquímicos.

Así que, si tú estás experimentado depresión, te invito a que no desanimes ante los resultados y la confusión que la investigación sobre la depresión y los antidepresivos arroja, sino que lo veas como una oportunidad de tomar las riendas de tu vida, de hacer cambios necesarios, de buscar ayuda psicológica y de crecer en medio del sufrimiento y de la adversidad.


Y si tú eres uno de los millones de pacientes tomando antidepresivos ISRS te invito a no dejarlos por ti mismo, sino a tener un plan para hacerlo. Habla con tu psiquiatra y con tu psicólogo para explorar junto con ellos nuevas formas de afrontar tu depresión mientras deciden qué hacer con los medicamentos que tomas.


Un tratamiento ideal de la depresión debe incluir tu bienestar biológico, psicológico, social y espiritual.


Recibe un abrazo

Dr. Mario Guzmán Sescosse


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